Cualquier momento es bueno para elaborar un programa atractivo e ilusionante. La festividad de Santa Cecilia brinda a los músicos el marco para organizar un concierto extraordinario. El pretexto hermoso de hacer música, de mostrar lo que hacemos, de sentirnos músicos ante nuestro público, familiares y amigos.
Tengo pendiente un post sobre programación, qué programar, por qué y para quién. Da para mucho y en su momento os contaré mi manera de proceder.
Sí os adelanto algo. Estoy convencido del camino bi-direccional que debe existir entre el arte y la sociedad.
Ningún artista es ajeno a lo que ocurre en su entorno y, de la misma manera, su obra puede ejercer un efecto en la sociedad a la que pertenece.
Como músico, intento siempre hacerme valer. Cuido que el producto artístico que muestro, tenga por un lado, la máxima calidad posible y, por el otro, aporte algo al público al que va dirigido, así como a mis músicos.
Se me ha encomendado la tarea de poner música a diferentes momentos en la Misa de Santa Cecilia. Me parece lógica la presencia, no solo física, de la Banda en la que es su celebración. La música sacra o relacionada argumentalmente con lo religioso forma parte de los repertorios de los solistas y formaciones más importantes.
Para todos es un regalo que el día 22 de noviembre pueda sonar por vez primera en la Iglesia de Sorbas el Preludio del Acto I de Parsifal de Richard Wagner. Más aún, cuando serán los músicos de la Banda los que harán que eso sea posible. Ese comienzo es mágico y en una acústica como la que tendremos lo hará muy emocionante.
Una de las "joyitas" que tocaremos (por su duración, pero joya mayúscula por su calidad musical) será el Adagietto de la 1ª Suite de La Arlesiana de George Bizet. No es música sacra pero tiene y necesita de ese recogimiento y serenidad que el marco nos puede proporcionar.
Para el momento de la comunión, música pura del genio inmortal de Salzburgo, Wolfgang Amadeus Mozart y el Adagio de la Serenata en Si bemol Mayor, conocida como "Gran Partita". Una adaptación hecha por mi y respetando en todo lo posible el formato original.
La sección de metales (trompetas y trombones) y los timbales, tendrán un momento de lucimiento en el intenso y sobrecogedor comienzo de la Música para el Funeral de la Reina Mary, composición de Henry Purcell.
Después procesión con Santa Cecilia y el Gran Concierto de Santa Cecilia en el Teatro Villaespesa. Eso será en la próxima entrada.
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